
La electrolisis percutánea musculoesquelética (EPM) conocida en sus inicios y comunmente como electrolisis percutánea intratisular (EPI®) es una técnica invasiva que consiste en la aplicación de una corriente galvánica a través de una aguja colocada previamente en el punto del tejido en el que queremos incidir. La EPM es una técnica que se puede utilizar en numerosas patologías tendinosas, musculares, ligamentarias…
Una de las lesiones en la que se aplica la EPM, y en la que nos vamos a centrar en esta publicación, es la lesión en el tendón del supraespinoso. El músculo supraespinoso es un músculo que se origina encima de la espina del omóplato y se inserta la cabeza del húmero, formando parte junto a otros músculos del famoso manguito de los rotadores que se encarga, entre otras funciones, de la estabilización del hombro.
La tendinopatía del supraespinoso es la causa más frecuente de dolor en el hombro y puede causar problemas funcionales importantes en el día a día del paciente (1). Suele manifestarse por dolor en la zona anterior y lateral del hombro llegando a bajar incluso un poco por la zona lateral del brazo en gestos en los que lo elevamos, nos rascamos la espalda y además suele dar síntomas nocturnos. Este tipo de lesiones suelen darse por diferentes motivos como por ejemplo la realización de movimientos repetitivos con el hombro, sobre todo en posiciones con el hombro elevado donde el espacio por donde transcurre este tendón (espacio subacromial) es más pequeño y por lo tanto el riesgo de verse afectado por la compresión entre el húmero y el acromion es mayor. Es por ello que realizar un buen tratamiento de la lesión y un correcto trabajo de prevención y readaptación a la actividad que se va a realizar en el día a día es muy importante.
Una vez que conocemos qué es la EPM y en que consiste la lesión vamos a hablar de cómo las combinamos en Pérez&Salcedo. Lo más importante, y lo que nos hace obtener unos resultados estupendos con la aplicación de la EPM en las lesiones del supraespinoso, es la realización de una valoración integral, postural y funcional, del paciente. Para poder realizar la EPM es necesario, además de toda la exploración funcional, valorar ecográficamente el estado del tejido para determinar si es necesaria la aplicación de esta técnica invasiva y si cumple las indicaciones oportunas. Una vez realizada la valoración ecográfica y estando indicada la técnica procederemos a aplicarla. En Pérez&Salcedo contamos con profesionales con formación de alta calidad tanto para poder realizar una buena valoración con el ecógrafo como para aplicar la EPM con la mayor eficacia posible y siempre de la forma más segura.
Es muy importante saber que las tendinopatías del supraespinoso, como la mayoría de las lesiones, no se curan solo con la aplicación de la EPM. La EPM es una técnica más, que nos ayuda a mejorar la calidad del tejido lesionado. Pero sólo con esto no basta para estar curado. En Pérez&Salcedo se lleva a cabo un tratamiento completo acorde con la valoración integral realizada y la realización de los ejercicios de prevención y fortalecimiento que se pauten a lo largo del tratamiento por el fisioterapeuta.
- Redondo-Alonso, L., Chamorro-Moriana, G., Jiménez-Rejano, J. J., López-Tarrida, P., & Ridao-Fernández, C. (2014). Relationship between chronic pathologies of the supraspinatus tendon and the long head of the biceps tendon: systematic review. BMC musculoskeletal disorders, 15, 377. doi:10.1186/1471-2474-15-377